
La instalación se inauguró en 2020 y Amazon la utiliza para almacenar productos más grandes. El centro de distribución es una estructura sostenible, que integra sistemas de ahorro energético reduciendo la huella ambiental gracias a niveles reducidos de emisiones. Durante la fase de construcción se aplicaron principios de sostenibilidad y soluciones de vanguardia en este sentido, como la instalación de paneles solares para una potencia total instalada de 2 MW, sistemas de reducción del consumo energético, luces LED para iluminación, un sistema de refrigeración y calefacción de las habitaciones con recuperación de energía, suministro de agua caliente sin el uso de gas metano, ventanas y materiales de cubierta que favorecen el aislamiento térmico.
