
A partir del 1 de enero de 2025, el BIM (Building Information Modeling) pasa a ser obligatorio para el diseño y la realización de obras públicas en Italia por encima de determinados umbrales económicos. Esta innovación representa un paso decisivo hacia la digitalización del sector de la construcción, con impactos concretos en proyectistas, órganos de contratación y empresas.
La obligación del BIM nace del Decreto BIM (D.M. 560/2017), que introdujo el uso progresivo del modelado digital en la contratación pública. Actualizaciones posteriores, como el D.M. 312/2021, ampliaron y aclararon los métodos de aplicación. El nuevo Código de Contratos Públicos (D.Lgs. 36/2023) y el Decreto Correctivo (D.Lgs. 209/2024) consolidaron la obligación, estableciendo las reglas finales.
El artículo 43 del Código y el Anexo I.9 definen los requisitos técnicos, los procedimientos y las figuras profesionales necesarias para la gestión digital de la información relativa al proyecto, la ejecución y la gestión de las obras públicas.
A partir del 1 de enero de 2025, el BIM es obligatorio para:
La obligación se aplica a todos los órganos de contratación públicos, proyectistas y empresas que participen en licitaciones por encima de estos umbrales.
No todos los proyectos están sujetos a la obligación de BIM a partir de 2025. Se prevén excepciones en los siguientes casos:
Los dictámenes del MIT (n. 3480/2025, 3353/2025, 3416/2025) aclaran que la obligación no se aplica si el procedimiento de programación se inicia formalmente antes de 2024, aunque la licitación se lance después. Los proyectos ya iniciados no necesitan ser rediseñados en BIM, sino solo adaptados para la fase de licitación.
Para cumplir con la normativa BIM 2025, los órganos de contratación y proyectistas deben adoptar una serie de cumplimientos operativos:
Estas obligaciones garantizan la transparencia, la trazabilidad y la colaboración digital en todas las fases del ciclo de vida de la obra pública.
El umbral para la obligación del BIM se elevó de 1 a 2 millones de euros para ayudar a las administraciones públicas que a menudo encuentran dificultades para adaptarse rápidamente a las nuevas herramientas y procesos digitales. La ANCI había solicitado umbrales aún más altos, pero el legislador optó por un compromiso para fomentar la transición digital sin penalizar la capacidad de gestión de las administraciones públicas.
La adopción de plataformas digitales como BIM, Digital Twin y GMAO ofrece ventajas concretas para el cumplimiento normativo y la gestión operativa:
Estas herramientas simplifican la gestión digital de edificios e infraestructuras, facilitando el cumplimiento de las obligaciones de BIM y mejorando la calidad del proceso.
UTwin es una plataforma digital que integra BIM, Digital Twin y GMAO en un único entorno, facilitando la gestión centralizada de datos, documentos y procesos. Gracias a su facilidad de integración y colaboración en equipo, UTwin apoya a los órganos de contratación, proyectistas y empresas en el cumplimiento de las obligaciones normativas y en la digitalización de las actividades de diseño, construcción y gestión.
A partir de 2025, el BIM se convierte en una herramienta indispensable para el diseño público por encima de los 2 millones de euros. Es esencial prepararse a tiempo, adaptar procesos y herramientas, y formar al personal. Consulte siempre la normativa actualizada y evalúe las soluciones digitales que simplifican el cumplimiento y mejoran la gestión de los proyectos.
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